Sunday, October 14, 2007

:: ADOPTA UN PERRO::

HOLA A TOD@S
HACE MUCHO TIEMPO QUE NO ESCRIBÍA NADA EN EL BLOG ANIMAL.
PUES BIEN, HOY ES EL DÍA.

¡Y ESTOY MUY FELIZ DE VOLVER!

PARA SABER POR QUÉ TANTA ALEGRÍA, PINCHA AQUÍ.

Thursday, July 19, 2007

Thursday, June 21, 2007

Perro caliente

Huesos era un perro caliente. Sí, literalmente, un can horny, califa, cabeza de guatero... pierna que veía, se lanzaba al ataque. Sin brutalidad, pero con precisión. Al grano. A la pierna.
Así un buen día, Huesos y yo nos conocimos.
Se trataba un perro mestizo de tamaño mediano que sin siquiera preguntar mi nombre se enamoró de mi pierna. Era obvio que no era la primera vez que se acercaba a un buen pernil humano (femenino, específicamente) porque se notaba su expertise. Nos miró -a la pierna, MI pierna, y a mí- y sin delicadeza de por medio se colgó de ella.
Como no era nada de tonto y yo bien expresiva en mi rechazo, aprendió rápido que ni a ella ni a mí nos gustaban sus muestras de erótico cariño animal. Lo demás fue puro amor. Su pelo café, corto y suave, la máscara blanca de su rostro oriental. Sus ojitos café claro.

Estuvimos poco tiempo juntos. No pude despedirme de él cuando supe que ya tenía una familia que lo había adoptado. Pero estaba feliz. Por fin cuidarían de él como se lo merecía.

Sólo tuve unos minutos -de esos que hacen presión por meterse en tu agenda y te obligan a interrumpir planes- para llorar su partida cuando, al día siguiente de su adopción, supimos que había sido atropellado.

Huesitos fue incinerado. Huesitos ya no sufría. Huesitos estaba en paz, Huesitos...

Qué va! Huesos estaba muerto y todos los esfuerzos hechos por la veintena de voluntarios había sido en vano.

Lo recuerdo siempre cada vez que voy al refugio y miro su canil hoy ocupado por Diana y Chascona.
Sé que a veces tuvo frío y algo de hambre... pero siempre hubo alguien, todos los días, cuidándolo y acariciándolo.

Huesos murió hace casi un mes.
Y recién ahora puedo escribirle.

Friday, June 01, 2007

Muerte al prejuicio y otras hierbas

Hace poco más de dos meses que no como carne.

Fueron casi 22 años de una dieta prácticamente carnívora. Y cambiar eso de un día para otro no fue fácil.
Enfrentar a los prejuiciosos tampoco es fácil.
Te hacen sentir marciana y te miran como si tuvieras pelos verdes en la cara o, simplemente, te dan su más sentido pésame haciéndote notar su reproche a tu decisión que "ya se te va a pasar". Resulta que de un momento a otro todos se creen expertos nutricionistas y te hablan de las proteínas como quién habla de los goles del fin de semana y como si alguna vez en sus putas vidas se hubieran preocupado de saber qué mierdas contienen sus BigMacs. Se dan el derecho de aconsejarte -sobre todo los weones más fantasmas- sobre tu alimentación. Y se convencen de que eres tarada porque "no cachas nada".
Hey!! No tienen el derecho y por favor tampoco sientan el deber moral de aconsejarme sobre mis hábitos alimenticios. Tú, personita de un dedo de frente, que me saludas cuando quieres saber cuándo es la prueba y que tu don en la vida es hablar como los loser de CQC que les encanta imitar el acento argentino, tú, TONTO, no me vas a venir a aconsejar sobre mis decisiones. Y a predicar sobre el valor nutricional del cuero de tu pelota de fútbol.

Y bueno, para que no parezca que peco de soberbia -muchas veces, pero no hoy- paso a continuación a explicar. Pues asumo que la gente que leerá esto tiene desde dos dedos de frente en adelante.
Pues bien, aquí voy:
Fue súper difícil. Sigue siendo complicado. Comía carne todos los días y si bien los animales siempre fueron más que un tema para mí, nunca me detuve a pensar en sus condiciones de vida y de muerte. Era algo que simplemente era. Algo así como "les tocaba morirse no más", pero menos reflexivo que eso, incluso.
Al optar por el respeto a ellos, empecé a hacerme cargo de mi propio discurso, de lo que siempre creí así como de lo que siempre me avergonzó reconocer abiertamente. Sí, mi pasión son los animales y qué. Me avergonzaba decir que lo que mueve mis energías, lo que me anima, lo que me da risa y apasiona (además de leer, bailar, comer, reír, tomar, salir, ver películas y ser una persona aparentemente normal), son y han sido siempre, desde que recuerdo mi más ínfima niñez sureña, los animales. Animales en todas sus formas, especies, colores, condiciones.
El día que tomé la decisión consciente de no comer más carne, me cuestioné los 21 años que llevaba vividos. Y ese día también, decidí que empezar a hacer lo que yo creo correcto y sano para mí y mi forma de ser, haciéndome cargo de ello, no era del todo descabellado.
Wow, tanto cambio sale con sólo cambiar la dieta? Es más que eso.
Pero primero, hay que enfrentar los prejuicios.

La gente cree que al no comer carne estarás comiendo lechuga y un par de granitos de choclo de por vida. Asocian tu opción a un problema alimentario relacionado con alguna dieta para bajar de peso. Nada más alejado de la verdad. Ser vegetariano responde a diversas necesidades u opciones personales pero está muy distante de ser una decisión relacionada con pasar de la talla 10 a la 8.


Eso es un prejuicio, lamentablemente, alimentado por los mismos vegetarianos. Mucha gente se embarca en la aventura sin estar informada. Éstas personas desconocen lo que comen y más aún lo que deberían comer para no enfermarse por carencias de hierro, proteínas u yodo. De ahí nace y se justifica el prejuicio de que todos los vegetarianos son unos estúpidos que se enferman.
Para no pisarse la cola, informarse primero es la mejor vía.
Comer de todo, menos carnes, es el camino exitoso.

Si no comemos carne, no recibiremos hierro y proteínas.
Para suplir eso hay que comer legumbres (porotos, garbanzos, lentejas), acelga, espinacas... etc.
Las proteínas se obtienen de manera muy, muuuy generosa de la soya. La carne de soya, (aprendí a cocinarla de muchas maneras y me queda increíble) tiene más proteínas que la carne. Existen jugos de soya y un en extremo amplio etcétera.
Ojo con todo lo demás, las verduras, frutas, huevo, leche, zapallo, tallarines...
Se trata de un proceso gradual tanto físico como sicológico. Cuesta dejar de comer carne. Es rica, es sabrosa. Pero también significa muerte y sufrimiento que avalamos todos los días. Hay que comer sin culpa, tiene que ser rico, un placer. No es necesario llenarnos la panza de carne para estar mejor, al contrario a nuestro cuerpo le cuesta mucho digerirla y muchos de nuestros dolores de guata se deben a eso. Abandonar esa rutina no implica dejar de comer cosas ricas, chancherías ni frituras cochinas que nos hacen tan felices. Pero sí implica un cambio de mentalidad.

Quisiera recalcar que nunca había comido tan bien. Y que nunca en mi vida me había dolido menos la guata. :)
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Por otro lado:
Yo me pregunto ¿en qué están pensando estos oportunistas de los "líderes mundiales" como Al Gore -y ahora el viejo patético de Ricardo Lagos con su nuevo cargo en la ONU- con haber impuesto la moda del "uy, preocupémonos del calentamiento global"? Sólo les interesa que no se muera el planeta para cuando vuelvan al poder -mediante su superaltruista estrategia- tengan a alguien a quien mandar y no sólo puros países desolados y sumidos en la pobreza.


Viejos rancios. Y lo peor es que la gente les compra. Hambrientos de poder.

Bueno, yo no entiendo cómo del mismo modo en que se ha impuesto el respeto por el medioambiente, la preocupación por el clima y la contaminación, no se crea conciencia sobre el valor de los animales para la superviviencia del mundo. Ellos estuvieron aquí primero y nosotros los hacemos mierda. Siento que estos señores "Capitanes Planeta" no están precisamente pensando en el mundo que recibirán los nietos de sus nietos. Sino que sólo pretenden ganar votos. Para mandar y tener poder antes de morirse. Ególatras.


Yo sí quiero que mis nietos conozcan lo que yo conocí. Que se maravillen con la inmensa variedad de animales que hay sobre la Tierra. Que los vean, que los toquen y no que aprendan de ellos a través de una pantalla de 17", no por Encarta, no gracias a Bill Gates. No en animaciones multimedia cuando estos animales ya estén extintos.


Es por esto que en un día no muy lejano aún, decidí por ser vegetariana. Por un profundo respeto por el mundo que es y el que quiero pero también por nosotros mismos. Porque ya fue suficiente. Amar y defender a los animales y al medioambiente no es una parada loca y listo. Ni menos algo ondero.

Es el aporte que yo, una chica de 21 años, sin más poder que su pc y sus -pocas- ideas, puede hacer desde Santiago, la capital de uno de los países más equis around the world, para hacer del mundo algo un poquito más agradable. Un poco más habitable donde todos tengamos espacio. Y seamos más personas y menos depredadores.
Es mi opción y pido respeto.

Saturday, April 21, 2007

:: Earthlings ::

Desde que traté de ver "Freddy se va de casa" protagonizada por el estúpido de Tom Green que no había dejado una película a medias. Fueron 40 minutos de desagrado, bromas grotescas y humor gringo del peor nivel.
Pero ayer rompí mi record: 17 minutos y STOP.

La película culpable fue Earthlings, un documental sobre las condiciones de vida y, sobre todo, de muerte de los animales en los diferentes contextos en que el hombre los ha insertado: como mascotas, como alimento y vestimenta, como sujetos de investigación...

Lo primero que se explica es el significado de Earthling:

earth.ling (urth ling), n. 1. An inhabitant of earth.Webster's Unabridged Dictionary, 1989

Bajo este concepto TODOS somos earthlings. La pregunta es ¿por qué unos tienen el derecho de maltratar a otros?
Por otro lado entendiendo que los seres humanos somos omnívoros y que la carne entra en nuestra dieta (sin ser hoy en día estrictamente necesaria, ojo)

¿por qué las condiciones de muerte de los animales de crianza son tan indignas y dolorosas?


¿por qué hemos permitido durante siglos y hoy seguimos permitiendo que sea así?

Si quieres estar informado y entiendes que todos los que poblamos la Tierra sufrimos, crecemos, jugamos y merecemos estar vivos, dejando consideraciones "mamonas" y lagrimosas de lado, ve el documental.
Tal vez prefieras aplicar cierta "racionalidad biológica" y tu opción sea pensar que todos poseemos cinco sentidos y tenemos receptores del dolor desarrollados. Incluso los animales los tienen más perfeccionados: somos nosotros quienes a través de la evolución los hemos "economizado" pues hemos avanzado, desarrollado nuestra inteligencia prescindiendo de los instintos y demases.
Pero, ¿eso nos hace más valiosos que el resto de los que no son herederos directos del Homo Sapiens?

Hay que respetar a todos los habitantes de la Tierra.

LOS ANIMALES. EL GÉNERO HUMANO. SOMOS LOS TERRÍCOLAS. HAZ LA CONEXIÓN

Trailer de Earthlings con subtítulos en francés


Earthlings, sin subtítulos



Espero que puedan terminar de verlo. Por mi parte, aún no me recupero del shock. Pero lo voy a ver. Tengo que verlo y hacer algo al respecto.

F.

Wednesday, April 11, 2007

La secreta crueldad de la civilización contemporánea. Por Armand Ferrachi*

Piedad por la condición animal

Refiriéndose a los espectáculos de la Roma antigua Edward Gibbon (1) escribió: "La tragedia del día siguiente consistía en una matanza de 100 leones, igual número de leonas, 200 leopardos y 300 osos". Felizmente, ya pasó el tiempo de esos espectáculos odiosos, a pesar de que con las riñas de gallos, los combates de perros o la lidia de toros aún hoy se puede llenar un estadio. La verdad es que nuestra sociedad da muestras de una crueldad aún mayor y más secreta. Ninguna otra civilización inflingió nunca sufrimientos tan duros a los animales como actualmente la nuestra. En nombre de la producción racional "al más bajo costo", se somete a millones de animales a horribles torturas, indignas de la civilización moderna.

Digamos las cosas francamente: Francia está llena de campos de concentración y de salas de tortura. Los convoyes del horror la surcan permanentemente y en todas las direcciones. A causa de la cría intensiva, las granjas -llamadas ahora "explotaciones"- se convirtieron en centros de detención de régimen estricto y las diminutas jaulas de hierro donde Luis XI encerraba a sus enemigos parecerían verdaderos hangares comparadas con los sitios donde se encierra a criaturas que la naturaleza concibió para la luz, el movimiento y el espacio.

En Francia, 50 millones de gallinas ponedoras -a las que suele cortárseles el pico con un hierro candente- están encarceladas a perpetuidad en minúsculas jaulas donde no pueden dormir ni extender sus alas, sino solamente ingerir una alimentación que eventualmente proviene de las fosas sépticas y de los barros de depuración...




Las truchas están apretadas día y noche en compartimentos que les impiden cualquier tipo de movimiento; régimen que soportan durante dos años y medio ... Terneras de 145 kilos permanecen encadenadas en la oscuridad, en corrales de 81 centímetros ... Los pollos denominados "carnosos" están tan hipertrofiados que su esqueleto no alcanza a sostenerlos y no pueden caminar. Patos y ocas, inmovilizados en "féretros" enrejados -de todas maneras no podrían mantenerse en pie- están obligados, por medio de un tubo de 40 centímetros introducidos en su esófago y conctados a un aparato neumático, a tragar cada día tres kilos de maíz hirviente (lo que equivale a 15 kilos para un ser humano). Para acabar con esa existencia, cuyo mérito mayor consiste en ser breve, el transporte de muchos de esos animales se efectúa en condiciones espantosas, apretujados, sin comida, sin cuidado, sin agua, en viajes verdaderamente asfixiantes, interminables y muchas veces fatales. Quien haya visto ese espectáculo ya no podrá olvidarlo. En China, donde es habitual pasar a los animales por agua hirviendo y desollarlos vivos, encierran a osos salvajes en jaulas donde no pueden siquiera sentarse -y donde pierden el uso de sus miembros- hasta que mueran. Además, se les conecta una sonda al hígado para extraerles la bilis, que se usa en la medicina tradicional. En occidente, la "comunidad científica" perfecciona animales de un nuevo tipo: sin pelos, ni plumas, ni grasa, ciegos y con cuatro muslos, ¡concebidos evidentemente para gozar del aire puro! sería largo y penoso seguir dando ejemplos.

Crueles Manjares

Para esos millones o miles de millones de animales, el simple hecho de vivir, desde el nacimiento hasta la muerte, es un suplicio permanente; y esos espantosos regímenes les son aplicados por razones tan mezquinas que cuesta creer que seres humanos puedan reivindicarlas sin ruborizarse: una carne más blanca, huevos unos centésimos más grandes, un poco más de músculo en torno de un hueso. Ya Plutarco hablaba de los "manjares crueles" (2).

En cuanto a los animales salvajes, para mencionarlos brevemente, son víctimas de trampas, fusiles, cebos envenenados, tráfico de especies, polución o destrucción del hábitat. Unas 8.500 especies de vertebrados están amenazadas de extinción a corto plazo. El ser humano es el único responsable de ese exterminio, sólo comparable con las exticiones masivas del mesozoico. En camerún, los grandes simios son actualmente víctimas de lo que bien puede llamarse una destrucción sistemática, comparable a un genocidio. Y en el campo de la protección de los animales salvajes, seguramente no es Francia quien podría dar el ejemplo cuando muestra tanto interés en legalizar la caza furtiva.
Recientemente se vieron monstruosas hecatombes (3), terribles holocaustos (4), en los cuales los animales no eran sometidos a la "eutanasia", como se dice púdicamente, sino masacrados y quemados por miles, o por millones en Gran Bretaña, víctimas en general de una enfermedad sin real gravedad (la fiebre aftosa) pero responsable de obstaculizar el comercio y de hacer caer el precio de la "mercadería" . Por otra parte, es oportuno saber que terminada la epizootia, las matanzas continúan. Y que 450.000 vacas sanas son eliminadas actualmente en Francia para "sanear el mercado". Ese procedimiento, ya de por sí indignante cuando se trata de leche o de coliflores, ¿es admisible tratándose de seres sensibles, afectuosos y temerosos, qué solo piden vivir? Fueron poquísimos los profesionales que se quejaron de otra cosa que no fuera el monto o la rapidez de las primas por medio de las cuales nos empecinamos en mantener a toda costa una agricultura de pesadilla: ¿un sistema de indemnizaciones por siniestro, una prima a la tortura y a la contaminación? ¿Quién no recordó los peores horrores medievales al ver esas cremaciones masivas, esas fosas comunes rellenadas mediante topadoras? ¿A qué horror nos quieren preparar llamando "sensiblería" o "zoofilia" a cualquier tipo de compasión por la condición de los animales?. Es sabido que los negocios y los sentimientos nunca hicieron buenas migas, pero parece que ahora superamos el límite de lo soportable. Un productor que se refiera al ternero llamándolo "el producto de la vaca", ¿percibe aún la diferencia entre una criatura que sufre y un objeto manufacturado? ¿Y ello cuándo es cada vez más frecuente oír hablar de "órganos vitales" para los automóviles y de "piezas de recambio" para el cuerpo humano?.

Es cierto que en todos lados hay hombres, mujeres y niños víctimas de la injusticia, de la arbitrariedad, de la miseria o del maltrato, que la humillación del prójimo es un principio universal, que hay demasiados inocentes que se pudren en las cárceles. Pero los sufrimientos se suman sin excluirse. "En la lucha por la vida, todo es prioritario", escribe Raoul Vanegeim. ¿Es posible ser feliz cuando se sabe que padecen otros seres vivos, sean cuales fueren?. Aquellos a quienes el sufrimiento de los animales no les mueve un pelo, o les hace sonreir o alzar los hombros en nombre de las "prioridades", deberían preguntarse si esa reacción no se parece a la de los adeptos a la desigualdad , partidarios de la esclavitud hasta comienzos del siglo XIX, o la de los adversarios del voto femenino hace apenas poco más de cincuenta años. ¿Acaso en Camboya, en Ruanda, en los Balcanes y en otros lugares no se hizo prevalecer también la "prioridad" entre los más afines por nacionalidad, religión, "raza" o sexo, con el objeto de colocar a las víctimas en el lugar del extraño -y de ser posible del animal- y así poder eliminarlas más fácilmente?. ¿Tan limitada es nuestra compasión que necesitamos establecer jerarquías subjetivas entre quienes merecen ser salvados en primer lugar, en segundo lugar, o que no lo merecen en absoluto? ¿Habrá que esperar a que no quede ningún europeo desdichado antes de ocuparse de los africanos, o a que todos los seres humanos vivan satisfactoriamente para ocuparse de los animales? ¿A qué odiosa "opción de Sofía" nos veríamos confrontados continuamente?.

Claude Lévi-Strauss escribió: "¿El hombre occidental no puede entender que al arrogarse el derecho de separar radicalmente a los humanos de los animales, al conceder a unos todo lo que niega a los otros, inaugura un ciclo maldito, y que la misma frontera, en permanente retroceso, servirá para separar a unos humanos de otros, para reivindicar en beneficio de minorías cada vez más restringidas el privilegio de un humanismo corrompido desde su nacimiento, por haber tomado su principio y su noción del amor propio? (...) La única esperanza que nos queda de no ser tratados como bestias por nuestros semejantes, consiste en que todos, cada cual en primer lugar, nos pongamos en el lugar de los seres sufrientes".

Aunque resulte chocante, preguntémonos francamente: ¿por qué los humanos tendrían derecho a conducirse con los no-humanos como los barbaros con los inocentes? ¿Nos queda otra posibilidad que ser siempre el inquisidor, el demonio, el esclavista o el opresor de otro? ¿Qué vida es a priori despreciable? Mientras algunos sigan creyéndose autorizados a maltratar a un ser sensible porque tiene cuernos o plumas, nadie quedará a cubierto.

La causa de los animales logró grandes avances, tanto en los hechos como en las mentes. Sólo en Francia, decenas de asociaciones trabajan en su defensa, y nunca como ahora reunió tantos militantes en todo el mundo. El 90% de los franceses se dice dispuesto a pagar 15 centavos de franco más (2 centavos de dolar) por cada huevo, si proviene de pollos criados en libertad. Hasta la legislación evolucionó, aunque no mucho ni muy rápido. Además, los fenómenos de estinción masiva y de cría intensiva borran rápidamente los avances obtenidos, y no por falta de apoyo sentimental o filosófico(pues la opinión pública se indigna sinceramente ante las brutalidades a las que son sometidos los animales) sino, una vez más, a causa de la misma razón económica que se opone obstinadamente a la sensibilidad individual.

A los innumerables condenados desprovistos de lenguaje que esperan de nosotros acciones que nunca se producirán, sólo podemos ofrecerles unas señales insignificantes. No es de esperar que todos los franceses se vuelvan vegetarianos, ni tampoco, como algunos lo reclaman, que los derechos humanos se extiendan a los simios. ¿Pero por qué avergonzarse de dar un paso hacia la compasión, creando por ejemplo la Secretaría de la Condición Animal, a semejanza de la existente Secretaría de la Economía Solidaria? Bélgica no dudó en hacerlo. Polonia abandonó el sistema de alimentación forzada de las aves de corral; Gran Bretaña estudia la prohibición de las partidas de caza con perros. A pesar de su política agrícola, Europa ya comenzó, tímida pero concretamente, a analizar el tema de la cría, de la caza, de la experimentación y del bienestar de los animales. Tarde o temprano la indignación ante la tortura inflingida a los animales, aunque haya sido por razones económicas, será masiva, como la nuestra hoy ante las matanzas romanas, las hogueras y los instrumentos de tortura medievales. En todo caso, ¿no sería mejor que eso ocurra lo antes posible?.

* Autor y ensayista, autor entre otras obras, de Les Ennemis de la Terre, Exils, París, 1999; y de Les Poules Prèférent Les Cages, Albin Michel, París, 2000.

Traducción: Carlos Alberto Zito.

1 Edward Gibbon (1737 - 1794), historiador inglés, autor de un libro muy célebre: Historia de la decadencia y caída del Imperio Romano (1776).
2 Plutarco ( 49 - 125) biógrafo y moralista griego, autor de Vidas Paralelas.
3 Del griego hékatombé que significa: "sacrificio de cien bueyes".
4 Del griego holocaustum, que significa "totalmente quemado".

Tomado de Le Monde Diplomatique. Edición chilena, Septiembre 2001

Monday, February 19, 2007

---> Errare Mananum Est <---

El roedor de considerable tamaño de la foto anterior es una Mara y no un Capibara como erróneamente lo afirmé.

Pues bien, corrijo la equivocación y les presento a Capibara, el verdadero, único e incomparable.

Monday, February 12, 2007

:: Las páginas sociales del Baires Zoo ::

Descanso dominical

En un soleado día de diciembre, Mara Patagónica descansa sobre la hierba del zoológico bonaerense. Desde ahí, muy cómoda, observa plácidamente a los especímenes humanos autóctonos y a los que fueron traídos del exterior. Estos ejemplares, de todas las edades, "pasean de la mano junto a sus familias pues viven en clanes", concluyó.

United Colors of Monkeytton

Inicialmente sorprendido por nuestra cámara, el modelo internacional Don Mandril exhibe su maquillaje de temporada primavera-verano. Dispuesto a conquistar a todas las chicas aprovecha de posar al más puro estilo "casual" (léase cáshual, please) para sus admiradoras.