Wednesday, January 30, 2008
Sunday, January 27, 2008
Sunday, October 14, 2007
:: ADOPTA UN PERRO::
HOLA A TOD@S HACE MUCHO TIEMPO QUE NO ESCRIBÍA NADA EN EL BLOG ANIMAL.
PUES BIEN, HOY ES EL DÍA.
¡Y ESTOY MUY FELIZ DE VOLVER!
PARA SABER POR QUÉ TANTA ALEGRÍA, PINCHA AQUÍ.
Thursday, July 19, 2007
Thursday, June 21, 2007
Perro caliente
Así un buen día, Huesos y yo nos conocimos.
Se trataba un perro mestizo de tamaño mediano que sin siquiera preguntar mi nombre se enamoró de mi pierna. Era obvio que no era la primera vez que se acercaba a un buen pernil humano (femenino, específicamente) porque se notaba su expertise. Nos miró -a la pierna, MI pierna, y a mí- y sin delicadeza de por medio se colgó de ella.
Como no era nada de tonto y yo bien expresiva en mi rechazo, aprendió rápido que ni a ella ni a mí nos gustaban sus muestras de erótico cariño animal. Lo demás fue puro amor. Su pelo café, corto y suave, la máscara blanca de su rostro oriental. Sus ojitos café claro.
Estuvimos poco tiempo juntos. No pude despedirme de él cuando supe que ya tenía una familia que lo había adoptado. Pero estaba feliz. Por fin cuidarían de él como se lo merecía.
Sólo tuve unos minutos -de esos que hacen presión por meterse en tu agenda y te obligan a interrumpir planes- para llorar su partida cuando, al día siguiente de su adopción, supimos que había sido atropellado.
Huesitos fue incinerado. Huesitos ya no sufría. Huesitos estaba en paz, Huesitos...
Qué va! Huesos estaba muerto y todos los esfuerzos hechos por la veintena de voluntarios había sido en vano.
Lo recuerdo siempre cada vez que voy al refugio y miro su canil hoy ocupado por Diana y Chascona.
Sé que a veces tuvo frío y algo de hambre... pero siempre hubo alguien, todos los días, cuidándolo y acariciándolo.
Huesos murió hace casi un mes.
Y recién ahora puedo escribirle.
Friday, June 01, 2007
Muerte al prejuicio y otras hierbas
Hace poco más de dos meses que no como carne.
Y bueno, para que no parezca que peco de soberbia -muchas veces, pero no hoy- paso a continuación a explicar. Pues asumo que la gente que leerá esto tiene desde dos dedos de frente en adelante.
Pues bien, aquí voy:
La gente cree que al no comer carne estarás comiendo lechuga y un par de granitos de choclo de por vida. Asocian tu opción a un problema alimentario relacionado con alguna dieta para bajar de peso. Nada más alejado de la verdad. Ser vegetariano responde a diversas necesidades u opciones personales pero está muy distante de ser una decisión relacionada con pasar de la talla 10 a la 8.

Comer de todo, menos carnes, es el camino exitoso.
Si no comemos carne, no recibiremos hierro y proteínas.
Para suplir eso hay que comer legumbres (porotos, garbanzos, lentejas), acelga, espinacas... etc.
Las proteínas se obtienen de manera muy, muuuy generosa de la soya. La carne de soya, (aprendí a cocinarla de muchas maneras y me queda increíble) tiene más proteínas que la carne. Existen jugos de soya y un en extremo amplio etcétera.
Quisiera recalcar que nunca había comido tan bien. Y que nunca en mi vida me había dolido menos la guata. :)
---------------------
Por otro lado:

Viejos rancios. Y lo peor es que la gente les compra. Hambrientos de poder.
Bueno, yo no entiendo cómo del mismo modo en que se ha impuesto el respeto por el medioambiente, la preocupación por el clima y la contaminación, no se crea conciencia sobre el valor de los animales para la superviviencia del mundo. Ellos estuvieron aquí primero y nosotros los hacemos mierda. Siento que estos señores "Capitanes Planeta" no están precisamente pensando en el mundo que recibirán los nietos de sus nietos. Sino que sólo pretenden ganar votos. Para mandar y tener poder antes de morirse. Ególatras.

Es por esto que en un día no muy lejano aún, decidí por ser vegetariana. Por un profundo respeto por el mundo que es y el que quiero pero también por nosotros mismos. Porque ya fue suficiente. Amar y defender a los animales y al medioambiente no es una parada loca y listo. Ni menos algo ondero.
Fueron casi 22 años de una dieta prácticamente carnívora. Y cambiar eso de un día para otro no fue fácil.
Enfrentar a los prejuiciosos tampoco es fácil.
Te hacen sentir marciana y te miran como si tuvieras pelos verdes en la cara o, simplemente, te dan su más sentido pésame haciéndote notar su reproche a tu decisión que "ya se te va a pasar". Resulta que de un momento a otro todos se creen expertos nutricionistas y te hablan de las proteínas como quién habla de los goles del fin de semana y como si alguna vez en sus putas vidas se hubieran preocupado de saber qué mierdas contienen sus BigMacs. Se dan el derecho de aconsejarte -sobre todo los weones más fantasmas- sobre tu alimentación. Y se convencen de que eres tarada porque "no cachas nada".
Hey!! No tienen el derecho y por favor tampoco sientan el deber moral de aconsejarme sobre mis hábitos alimenticios. Tú, personita de un dedo de frente, que me saludas cuando quieres saber cuándo es la prueba y que tu don en la vida es hablar como los loser de CQC que les encanta imitar el acento argentino, tú, TONTO, no me vas a venir a aconsejar sobre mis decisiones. Y a predicar sobre el valor nutricional del cuero de tu pelota de fútbol.
Y bueno, para que no parezca que peco de soberbia -muchas veces, pero no hoy- paso a continuación a explicar. Pues asumo que la gente que leerá esto tiene desde dos dedos de frente en adelante.
Pues bien, aquí voy:
Fue súper difícil. Sigue siendo complicado. Comía carne todos los días y si bien los animales siempre fueron más que un tema para mí, nunca me detuve a pensar en sus condiciones de vida y de muerte. Era algo que simplemente era. Algo así como "les tocaba morirse no más", pero menos reflexivo que eso, incluso.
Al optar por el respeto a ellos, empecé a hacerme cargo de mi propio discurso, de lo que siempre creí así como de lo que siempre me avergonzó reconocer abiertamente. Sí, mi pasión son los animales y qué. Me avergonzaba decir que lo que mueve mis energías, lo que me anima, lo que me da risa y apasiona (además de leer, bailar, comer, reír, tomar, salir, ver películas y ser una persona aparentemente normal), son y han sido siempre, desde que recuerdo mi más ínfima niñez sureña, los animales. Animales en todas sus formas, especies, colores, condiciones.
El día que tomé la decisión consciente de no comer más carne, me cuestioné los 21 años que llevaba vividos. Y ese día también, decidí que empezar a hacer lo que yo creo correcto y sano para mí y mi forma de ser, haciéndome cargo de ello, no era del todo descabellado.
Wow, tanto cambio sale con sólo cambiar la dieta? Es más que eso.
Pero primero, hay que enfrentar los prejuicios.
La gente cree que al no comer carne estarás comiendo lechuga y un par de granitos de choclo de por vida. Asocian tu opción a un problema alimentario relacionado con alguna dieta para bajar de peso. Nada más alejado de la verdad. Ser vegetariano responde a diversas necesidades u opciones personales pero está muy distante de ser una decisión relacionada con pasar de la talla 10 a la 8.

Eso es un prejuicio, lamentablemente, alimentado por los mismos vegetarianos. Mucha gente se embarca en la aventura sin estar informada. Éstas personas desconocen lo que comen y más aún lo que deberían comer para no enfermarse por carencias de hierro, proteínas u yodo. De ahí nace y se justifica el prejuicio de que todos los vegetarianos son unos estúpidos que se enferman.
Para no pisarse la cola, informarse primero es la mejor vía.Comer de todo, menos carnes, es el camino exitoso.
Si no comemos carne, no recibiremos hierro y proteínas.
Para suplir eso hay que comer legumbres (porotos, garbanzos, lentejas), acelga, espinacas... etc.
Las proteínas se obtienen de manera muy, muuuy generosa de la soya. La carne de soya, (aprendí a cocinarla de muchas maneras y me queda increíble) tiene más proteínas que la carne. Existen jugos de soya y un en extremo amplio etcétera.
Ojo con todo lo demás, las verduras, frutas, huevo, leche, zapallo, tallarines...
Se trata de un proceso gradual tanto físico como sicológico. Cuesta dejar de comer carne. Es rica, es sabrosa. Pero también significa muerte y sufrimiento que avalamos todos los días. Hay que comer sin culpa, tiene que ser rico, un placer. No es necesario llenarnos la panza de carne para estar mejor, al contrario a nuestro cuerpo le cuesta mucho digerirla y muchos de nuestros dolores de guata se deben a eso. Abandonar esa rutina no implica dejar de comer cosas ricas, chancherías ni frituras cochinas que nos hacen tan felices. Pero sí implica un cambio de mentalidad.
Quisiera recalcar que nunca había comido tan bien. Y que nunca en mi vida me había dolido menos la guata. :)
---------------------
Por otro lado:
Yo me pregunto ¿en qué están pensando estos oportunistas de los "líderes mundiales" como Al Gore -y ahora el viejo patético de Ricardo Lagos con su nuevo cargo en la ONU- con haber impuesto la moda del "uy, preocupémonos del calentamiento global"? Sólo les interesa que no se muera el planeta para cuando vuelvan al poder -mediante su superaltruista estrategia- tengan a alguien a quien mandar y no sólo puros países desolados y sumidos en la pobreza.

Viejos rancios. Y lo peor es que la gente les compra. Hambrientos de poder.
Bueno, yo no entiendo cómo del mismo modo en que se ha impuesto el respeto por el medioambiente, la preocupación por el clima y la contaminación, no se crea conciencia sobre el valor de los animales para la superviviencia del mundo. Ellos estuvieron aquí primero y nosotros los hacemos mierda. Siento que estos señores "Capitanes Planeta" no están precisamente pensando en el mundo que recibirán los nietos de sus nietos. Sino que sólo pretenden ganar votos. Para mandar y tener poder antes de morirse. Ególatras.
Yo sí quiero que mis nietos conozcan lo que yo conocí. Que se maravillen con la inmensa variedad de animales que hay sobre la Tierra. Que los vean, que los toquen y no que aprendan de ellos a través de una pantalla de 17", no por Encarta, no gracias a Bill Gates. No en animaciones multimedia cuando estos animales ya estén extintos.

Es por esto que en un día no muy lejano aún, decidí por ser vegetariana. Por un profundo respeto por el mundo que es y el que quiero pero también por nosotros mismos. Porque ya fue suficiente. Amar y defender a los animales y al medioambiente no es una parada loca y listo. Ni menos algo ondero.
Es el aporte que yo, una chica de 21 años, sin más poder que su pc y sus -pocas- ideas, puede hacer desde Santiago, la capital de uno de los países más equis around the world, para hacer del mundo algo un poquito más agradable. Un poco más habitable donde todos tengamos espacio. Y seamos más personas y menos depredadores.
Es mi opción y pido respeto.
Thursday, May 03, 2007
Subscribe to:
Posts (Atom)



