Tuesday, October 03, 2006

Bitácora animal

Tuve un dieciocho animal. Y eso que no tomé chicha -ni en cacho ni en vaso-, no comí asado y este año tampoco aprendí a bailar cueca. ¿Aburrida? Para nada --> ¡comí empanada!
Me fui de viaje.
Y cual Cristóbal Colón o cronista de Indias me apresto a narrar mis aventuras animales...
Esto fue lo que pasó.


Osorno, 16 de septiembre 2006.
Ahhh...aah, ahhhhhh.... ACHÚUU!!!
Acabo de llegar a la recién creada Región de los Ríos... los osorninos parecen humillados y mi abuela no quiere agachar el moño frente a los valdivianos. Me quedo callada pues mis amores son compartidos: nací en Valdivia y viví ocho años en Osorno. Nada que hacer.
Tenía fiebre en el bus y sólo las vacas pastando fueron la entretención.
Pasé el día en cama comiendo strudel y viendo People & Arts. Ñoña.

17 de septiembre 2006, osorneando.
Me levanté tarde y salí a hablar por teléfono. El aparato estaba enloquecido y por cada moneda que introduje, me devolvió dos. Estuve así un rato y gané seiscientos pesos. La hice de oro. Regresaba al depto de mi Omi y entablé amistad con una perrita quiltra que se entretuvo mordisqueando mis manos largo rato. Al menos le enseñé a no saltar encima de la gente.

18 de septiembre 2006, tiqui tiqui tíiii!
¡Vivan Chile y las empanadas! Hoy sólo me dediqué a comer.
Fui a carretear con amigos de la infancia. Conclusión: me vinieron a dejar a la media hora porque me sentí mal; parece que sigo con algo de fiebre. ¡Ah! Tronko tiene un gato obeso. No me gustan los gatos.

20 de septiembre 2006
Hoy me siento mejor y, por suerte, porque me voy a Caburgua.
El viaje fue eterno, tedioso y me provocó un profundo mal humor que duró horas. Aparte de eso, lo único que me alegró un poco (después de un viaje Osorno-Pucón de casi 7 horas, grrr) fue una vaca rascándose el cuello con un poste. Un corral lleno de avestruces... ¡pobres! de ahi parten, de seguro, a los restauranes y hoteles cuicos de la zona. Y muchos, muchos corderitos preciosos. Los terneritos tomando leche también me encantaron. Las gallinas paseando por todos los corrales dieron la nota folklórico-animal al viaje. ¡Parecían viejas copuchentas, metidas en todos lados!

21, 22 y 23 de septiembre 2006, Caburgua.
¡ Hay ratones en la casa! Una parte de la despensa está llena de caca de guarén y yo paso dos días convencida de que tengo hanta. Me puse hipocondríaca y quedo -literalmente- postrada con una jaqueca producto de mi hanta incipiente. Pero como en la noche vamos a Los Pozones de agua termal, se me pasa más o menos luego.
Antes de llegar a sumergirnos en el agua tibia, bajo la lluvia helada, una liebre se cruzó delante de la camioneta e hizo de guía durante un par de minutos. La verdad es que el pobre roedor no sabía cómo escaparse y terminó corriendo delante del auto sin poder huir. Fue un espectáculo. Ok, Ñoña.
El último día en Caburga amanece, por fin, soleado. Vamos de paseo a los Ojos del Caburga. Hace tiempo que no veía un paisaje tan lindo. (Obviamente este querido blog se pone desgraciado y no me deja subir foto alguna.)

Una de las cosas más entretenidas, animalmente hablando, fue el encuentro cercano con dos lagartijas:
Me encontraba yo tomando desayuno -una naranja, dos panes amasados, leche con cereal y té, ok, tenía hambre- cuando apareció una linda lagartija café-verdosa. Irrumpió sin respeto, para asolearse. Convivimos en paz, yo tomaba desayuno y ella, sol. Sólo minutos más tarde entró en escena otra. Vestida en tonos verde-azulados, se puso a recorrer el living. Muuuuuuy tranquila. Cuando sus cuerpos estuvieron llenos de energía solar, empezó la carrera. Se correteaban y saltaban de un cojín tirado en el suelo hacia un sillón de mimbre. Eran casi lagartijas voladoras. Estuve casi una hora observándolas hasta que decidieron ir a descansar.
Por supuesto que el té se enfrió, la mantequilla del pan se puso tiesa y los Chocapic se ablandaron en la leche. Pero me dio lo mismo.

Camino a Santiago pensé en el tiempo que tendrá que pasar para volver a estar cerca de animales tan increíbles. Ojalá no sea para el próximo 18 de septiembre.

8 comments:

Anonymous said...

Quedé gratamente sorprendido por tus aventuras animales en el sur...la verdad es que nunca he tenido la oportunidad de tener a dos lagartijas jugando y riendo junto a mí. Pero sin lugar a dudas, lo que más me sorprendió, y que considero que no ahondaste profundamente en el tema, y mas bien lo pasas por alto como si fuese cualquier cosa es lo relativo a las avestruces. Jamás hubiese pensado que existían restaurantes y hoteles para avestruces!!!!, y más encima son cuicos!!. Quedé con una curiosidad que me está matando....¿como serán las camas para avestruces?, ¿hay servicio a la habitación?, ¿quien lleva ese servicio si es que lo hay?. NECESITO IR A VER ESO!!!es una lástima que de estos restaurantes y hoteles para avestruces sólo hayan por la zona cercana a Caburgua.
Saludos!!!

Jean Broussaingaray said...

Hola Feña:
Bueno fue bkn verte en Osorno, parece que quedaste impactada con el gato de Tronko. Jaja. Lastima que no pudimos hablar mucho, pero bueno para otra vez será.
Saludos y cuidate mucho
te dejo un beso.
Bye.

p.d: y lo de la "región" de los ríos mmm, para mí nunca existirá.

María Fernanda Baldrich said...

jijijijijijiiii, qué literal Santiagooo! o sea, pensé que de más estaba decir que se iban para ser faenadas y servidas en un blanco y limpio plato, adobado con salsas y papas de la zona...
Besos!

Pa mi tb fue bkn verlos, Jambi, la lata es que me sentía mal!
:(
F.

Juan Manuel said...

No tienes que salir de Santiago para ver lagartijas, se me han aparecido algunas cuicas en el barrio alto (son más brillantes) y también frente al Sta. Lucía. Pájaros hay en todos los lugares, las tontas palomas y tórtolas (díganme si no parecen estúpidas) y de repente se aparece algún pájaro raro. Además hay caleta de moscas XD

María Fernanda Baldrich said...

Qué fome... si el chiste de que sea en el sur es pq tiene su míshticaaaaa ashí shúper loca

En todo caso, juego y hago cariño a los perritos callejeros todos los días, así que es chori en cualkier lugar. Porque veo difícil ver un avestruz o una vaca por las calles de Santiafo.
Aunque supe por ahí que en Rancagua los leones andan en los baños!
XD
ARROZ!

tunotusi said...

feña!

mira tu donde te pillo, nada más que en esta hoguera de las vanidades que es blogger... Un gusto leerte, pero sería todavía mejor verte.


besos.

Lila Magritte said...

Qué bien, volviste y con hartas novedades!!!!

Abrazos.

rdp said...

Qué gusto encontrarte =)

y me gustó tu 18 xDDD